Los pianistas, las pulgas y mi colega Elena

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Pues sí, puede ser que tengamos que hablar de saltos, incluso de pulgas, para poder expresar ciertas cosas cuando hablamos de aprendizaje de un instrumento musical y, con ello, de evolución personal. Pero para poder abordar este texto es muy importante que primero os leáis el del mi colega Elena Muerza, cuyo blog descubrí hace muy pocos días: 

¡¡Viajando hacia el blog de Elena Muerza AHORA MISMO!!

¿De verdad que has picado en el enlace? Si no lees ese texto primero, no vas a comprender nada... 

El otro día, leyendo ese precioso texto, comprendí una vez más que las personas jóvenes que se deciden a ser músicos no son aquellos que nunca se han enfrentado a frases desmotivadoras, sino quienes han sabido seguir adelante, pasando de largo ante las advertencias, siguiendo su impulso interior. 

Mis alumnas y alumnos me hablan a veces con fastidio o con un poquito de envidia de alguno de sus brillantes o talentosos coleguillas jóvenes, con frases como estas: "Claro, si a mí se me diera tan bien como a él". "Claro, como a ella las audiciones siempre le salen perfectas"... Es decir, hablan como si la otra persona estuviese totalmente libre de problemas. Como si hubiese personas que caminasen por el camino de la música arrastrando un saco de dificultades y otras flotasen por él volando como una cometa... 

Pues no, queridos amigos, queridos alumnos, queridas chicas maravillosas: TODOS, absolutamente todos oímos ciertas frases, que a veces incluso se nos dicen con buena intención, pero que atacan profundamente nuestra ilusión por llegar a ser músicos algún día. Frases como las que podéis leer aquí:  

- Eso de la música es muy difícil, son muchas horas; algún día no podrás más y lo dejarás. 
- Aquí te crees que eres el número uno, pero en cuanto salgas de esta provincia te toparás con muchos mejores que tú y te desanimarás. 
- Es muy bonito eso de estudiar música como pasatiempo, pero tendrías que hacer una carrera 'en serio'. 

¿Por qué no cito más frases como esta? Por dos razones sencillas: la primera es que ya habéis leído varias de estas frases en el estupendo artículo de Elena, así que creo que estaréis preparados para identificar el momento en el que os digan algo parecido y reaccionar correctamente. ¿Reaccionar correctamente? Sí, claro: hacer como si no lo hubierais oído. La segunda razón es algo más personal: estas son "mis" propias frases desalentadoras; las que ciertas personas me dijeron a mí en distintos momentos de mi formación musical. Con este artículo os estoy confesando los momentos en los que a mí también alguien intentó -con muy buena intención, seguramente- quitarme de la cabeza esa "tontería" de dedicarme a la música. 

Son frases que recuerdo y que recordaré siempre, y también a las personas que las pronunciaron y cuándo me las dijeron. ¿Las recuerdo porque me deprimieron mucho? No, en realidad no. Las recuerdo porque lo que me despertaron fue un sentimiento de afirmación y de rebelión. Me recuerdo pensando con ocho años lo mismo que con diecinueve, pero sin llegar nunca a decirlo en voz alta: "me da igual lo que esta persona me dice, yo le demostraré que eso puede ser válido para los demás, pero no para mí". 

Todos los que algún día de nuestra infancia o adolescencia nos planteamos el sueño de ser músicos tuvimos que dedicarnos a dos cosas: por una parte a estudiar música con todas nuestras fuerzas y nuestra ilusión y, por otra, a defender nuestra decisión frente al resto de las personas que forman nuestro entorno. Es cierto que puede ser más sencillo ser músico si las personas más importantes de tu vida te apoyan en esa decisión: padres, familia, amigos, educadores. Pero si no tenemos el entorno a favor, debemos aprender a defendernos de sus opiniones para poder continuar con nuestro camino. Sí, esto debe ser así, incluso si la persona que intenta desmotivarnos es nuestro propio profesor o profesora de la especialidad instrumental que estudiamos. 

Con frecuencia, cuando un amigo o amiga que no es músico entra a formar parte de la pandilla porque se ha echado de novio o de novia a uno de mis amigos músicos, le regalo por su cumpleaños este libro: 
 


Y, si habéis leído atentamente los párrafos anteriores, habréis comprendido enseguida que la razón por la que le regalo el libro a nuestro nuevo amigo o amiga no es solamente por mi profundo sentido de la amistad, sino para proteger el oficio de mi antiguo amigo o amiga, el músico. Esa nueva pareja, si quiere comprender realmente a la persona con la que está, debe saber cómo influye nuestro amor a la música en nuestro estado de ánimo, cómo nos condiciona, qué miedos enfrentamos los que convivimos con el arte cada día. 

Así que ya sabéis: si tenéis claro cuál va a ser vuestro camino, intentad rodearos de personas que os apoyen en vuestra decisión y, en la medida de lo posible, intentad que vuestra determinación y entusiasmo cambien el punto de vista de quienes no os apoyan. Sí, es posible, aunque la tarea lleve mucho tiempo o parezca imposible. 

Como algunos sabéis, el otro día (23 de Enero de 2015) me entrevistaron en Radio Clásica, en el programa de La Dársena, junto a Pilar Vázquez, la estupenda cantante a la que acompaño cada día y con la que formo dúo. Si no lo habéis oído, lo podéis encontrar aquí. Resultó que en el programa, que estaba dedicado a nuestro trabajo como dúo de voz y piano, me hicieron una pregunta que me pilló totalmente desprevenida, porque no la esperaba: Jesús, que es un presentador más que majísimo, me preguntó si creía que algún día saldría algún pianista acompañante de nuestra querida Aula 300. 

Cuando pensé la respuesta en mi cabeza, tenía más o menos claro lo que quería decir, pero al final, me enredé y terminé hablando de que en el Aula 300 hay ya muchos fans de las canciones y los Lieder, gracias a las actividades pedagógicas que hacemos con alumnos y profesionales de canto que están dedicadas a los niños y jóvenes del conservatorio. Pero no era eso lo que quería decir ni lo que debería haber resaltado... 

Habría sido mucho mejor llegar a transmitirle a Jesús y a todo el público de La Dársena que para mí lo más importante no es que el Aula 300 se llene de jóvenes y maravillosos pianistas acompañantes de canto. Que lo más importante para mí es que todos los que aprendéis piano en ella seáis capaces de descubrir qué es lo que más os gusta en el mundo; tanto si es la música como si es otra cosa, y que seáis valientes y apasionados a la hora de decidiros a estudiar exactamente eso que os gusta, sin tener miedo de cuánto esfuerzo o cuántas horas os va a exigir a cambio. 

Me habría encantado resaltar que, como profesora, yo no quiero que os parezcáis a mí en casi nada. Solamente me gustaría que fuerais capaces de desvelar qué es lo que más os gusta en el mundo y que os esforzaseis en convertirlo en vuestra profesión. Que os dé igual llegar a ser "los mejores" en ello o no, mientras lo afrontéis con entusiasmo y os dé alegrías. Que os guste tanto que todo lo demás no tenga ninguna importancia. Que la música forme parte de eso que os enseña a ser buenas personas y a conoceros a fondo a vosotros mismos, aunque finalmente os decidáis a ser periodistas deportivos, historiadores del arte, maestros de escuela, arquitectos o abogados por los Derechos Humanos. ¿Sabéis algo muy bonito? Estas profesiones que cito no son abstractas... remiten a antiguos alumnos de la 300 que no se decidieron a ser músicos. 

Me parece muy difícil ser profesor de un instrumento porque todo cuanto decimos en un aula tiene un impacto enorme, una huella incalculable en el alma de la persona joven con la que trabajamos. Yo me esfuerzo muchísimo en no ser la persona que pueda coartar la ilusión de alguien por dedicarse a la música, en no fomentar los miedos.. ¡y ni siquiera sé si lo logro plenamente! Pero es importante que nuestros alumnos y alumnas sepan que no todo el mundo va a ser igual de cuidadoso. Hay muchas personas que presionan, queriendo o sin querer.  

Por eso agradezco mucho a Elena Muerza que haya dedicado su artículo a cómo reaccionar ante las personas que nos intentan "tapar el bote". 

(Publicado en elblogdelaula300.blogspot.com.es. Más textos sobre piano y jóvenes pianistas, allí) 
 

 

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